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cariñOSITO

Quién no ha tenido un momento en el que se encuentra en plena calle y necesita un abrazo. En una oportunidad así conocí a este oso, tan chusco y bamba como él solo. Costó 3 soles en una bodega cualquiera, a pesar de ser de polar en lugar de peluche y tener los ojos mal cocidos, lo quise un poco y abracé, luego le tomé fotos en las que salía lindo. Después lo dejé. Su paradero es desconocido.

 

El caballito de pan

La versión masculina de La WaWa de pan, es el caballito. Entregado a los niños y hombres en las fiestas tradicionales de provincia cuando a las niñas y mujeres es la wawa. Busco su equivalencia a la niña, pero no la encuentro.

Cero Cinco

El cero cinco puede haber sido la consideración de un profesor o la norma de un Centro Educativo de no poner CERO CERO, para no bajarte la autoestima y al salir no culpes al profesor -o a quien o lo que hizo- que no te concentres y termines al final sacando el promedio para pasar con 11, que recuerda, es primo-hermano del DIEZ.

 

Veinte

Para los "chancones" o los que siempre dicen que no han estudiado y no saben nada, pero en el fondo se quemaron las pestañas anoche.
También están aquellos que el único 20 de su vida ha sido guardado por sus madres en una mica, en el segundo cajón del tocador al lado de su primera huella digital, 2 dientes de leche y su "ombliguito".
No vale picarse.

 

Piña de "Quinientos"

La piña de a china, quinientos o cincuenta céntimos fue comprada en la Av. Canadá. Compite con la "sandía pentagonal" en brindarnos frescura callejera. Peladita y enérgica, inicia la serie pinera de "Alimentos de QUNIENTOS". No fue intencional, pero encontamos en el centro, la carita de una foca.
Observar con atención.


Pertence

Pertenecen y punto. No necesitan calculadora ni regla de 3 simple.
El pin de Pertenece perteneció al mismo colegio durante 11 años y a la misma universidad 5.
Pertenece al mismo trabajo hace un par de años y pertenecerá ahí "ad infinitum"
.


 

No Pertenece

Para los que llevan por primera vez un curso de matemática -7 años después de haber salido del colegio-.
Para los que no saben calcular los vueltos y tratan de pasar desapercibidos confiando en la honestidad de los vendedores. Para los que saben sumar, restar y multiplicar, pero dividir y sacar raiz cuadrada son "cosas de Orinoco"