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Huaco Stressado

Había una vez un huaco que vivía en un museo peruano y vivía esperando que alguien se acerque a leer su leyenda para poder identificarlo. Pasaron los años y él pasó soñando con el gran cambio: llegar a un museo donde la gente lo vea, lo quiera y recuerde. Ahora vive en estado de stress lamentándose no tener aplicaciones metálicas, de vez en cuando dice: "Waaaaaaaaaaaa nadie sabe de qué cultura sooooooooooooy?"

 

Chifle

Unos chifles niños y crueles le habían dicho a este que se rumoreaba que él era el chifle más refrito de Lima y que cuando muera le harían un grabado sobre servilleta con toda la grasa del mundo acumulada en él. Como este chifle también era niño, se creyó el cuento y creció acomplejado con su aceitosa figura hasta que un día lo compraron embolsadito junto a otros más y cuando estuvo a punto de ser comido dijo: "ALTO, déjame pedir un último deseo" Como quien lo comía no tenía tanta hambre y en realidad solo quería cambiar una moneda de 5 soles para ir por cincuenta céntimos, le hizo caso. Lo guardó y cuando llegó a su casa lo colocó sobre una servilleta, era cierto: una forma transparente se había creado. Sorprendido el chifle decidió que no quería terminar convertido en un rollo más para quien lo coma o en un forúnculo en la frente, así que tras un breve diálogo, quedaron que por el bien de ambas partes, moriría pisado en el patio y luego sus restos terminarían en el recogedor. Y así fue como el chifle ahorró calorías a un tercero y juró luchar desde donde esté por el no reciclaje de aceite.


"Más bueno que el pan"

Ellos hablaban de culos porque eran adolescentes -o casi- "Que el culo de nosequién..." "Que buen culo...". Yo tenía 5 años y no entendía a qué se referían, en realidad no sabía muy bien porqué estaba siempre pendiente de sus conversaciones a pesar de no entenderlas, intriga total. Hasta que un día, cansada de tanto misterio, les pregunté: "¿Qué es un culo?" A lo que respondieron: "Es un pan que venden en todas las panaderías de Lima, cuando regresemos verás". Así que esperé que terminen las vacaciones para regresar y ver el famoso pan culo de la panadería CUEVA en Pueblo Libre. Pasó mucho tiempo hasta que entendí. Sí, mucho tiempo. Desde entonces no puedo dejar de relacionar una cosa con la otra. ¿Si me ha traído complicaciones? A veces, sobretodo cuando tengo que abrirlos y untar.

 

"Por las sendas del alcohol"

Caminó por "Salaverry", pasó por el Mural al Papa y quiso llegar a "Estados Unidos", "pero ¿cómo?" Sencillo, girar a la derecha y luego de frente en la siguiente cuadra. Pero de rato en rato se detenía para tomar un poco más de su mezcla etílica en botella de plástico. Y cuando se empinaba para llegar a ser tan alto como el cuarto de rescate de Atahualpa quedó "Huascar" brindando por Mariátegui, no por José Carlos, sino por Francisco Javier.